Esta undécima edición del Día de las Escritoras conmemora el legado del Lyceum Club Femenino fundado por María de Maeztu en 1926 y tuvo su primera sede en la casa de las Siete Chimeneas de Madrid, en plena dictadura de Primo de Rivera, y se hallaba constituido por un centenar de mujeres de ámbitos culturales ilustrados, siguiendo el ejemplo del primer lyceum londinense. Aunque en un principio algunas cofundadoras abogaban por un club mixto, finalmente fue un espacio exclusivo para mujeres y la participación de los hombres se restringió a impartir o asistir a conferencias y estar en el salón de té. Se basaba en los Estatutos del de Londres, que fueron aprobados por la asociadas.
En sus estatutos se definieron como aconfesionales y no adscritas a
ninguna afiliación política. En el Lyceum había mujeres de izquierdas y de
derechas, monárquicas y republicanas y de muy distintas creencias religiosas o
sin ellas.
Fue uno de los principales espacios de
encuentro y participación de las mujeres en la vida intelectual, artística y
cultural de la España de principios del siglo XX.
Entre sus impulsoras y colaboradoras
destacaron figuras como María Lejárraga, Zenobia Camprubí, Clara Campoamor y
Victoria Kent. Entre estas
mujeres estaban algunas de las integrantes de la Generación del 27, como Ernestina de
Champourcín, María Teresa León y Concha Méndez, también hoy conocidas con el
nombre colectivo de Las Sinsombrero
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