jueves, 13 de agosto de 2026

Poema





POEMA

 

 

En Triskel Etxea de Ilarregui,

con las puertas abiertas

nos espera Teresa

en la tarde soleada

de un doce de febrero.

 

Y nos muestra su casa.

Nos ulzama de versos,

aromas y sabores.

 

Brindo por esa luz

de la página en blanco

donde triscan proyectos,

latidos, paisajes, melodías,

donde todo respira.

 

Cae la tarde. Anochece.

Con la luna viajera de invierno

retornamos al punto de partida

y la promesa azul verdemar

de escribir un poema.

 

                                 Mª Socorro Latasa Miranda

  

domingo, 26 de julio de 2026

 




Hoy que amaneció lloviendo, al atardecer 
alguien me envió este poema,

Gracias M. S

Hoy amaneció lloviendo.
La casa todavía estaba
envuelta en ese silencio suave, que sólo conocen las mañanas de lluvia.
La cafetera comenzó a cantar en la cocina.
Las plantas del jardín brillaban cubiertas de pequeñas gotas
como si alguien hubiera pasado la noche
colgándoles diminutos espejos.
Y yo, con la taza tibia entre las manos, sentí que estaba entrando en uno de esos días que no tienen prisa por llegar a ninguna  parte…
 
Fue entonces cuando aparecieron.
No los vi.
Pero allí estaban.
Los reconocí por la forma en que el alma se acomoda
cuando ciertas compañías llegan.
 
*García Márquez* se sentó junto a las buganvillas
y convirtió la niebla de la mañana, en algo parecido a un hechizo.
*Benedetti* caminó despacio por la cocina,
dejando palabras sencillas sobre la mesa, como quien deja pan recién horneado.
*Cortázar* abrió una ventana invisible
y permitió que entraran todos los mundos posibles.
Y *Sabines…* Sabines se quedó observando la lluvia.
Sin decir nada.
Porque hay silencios que también escriben poesía.
 
Más tarde llegaron los pintores.
*Monet* se entretuvo contemplando el jardín mojado.
Parecía feliz viendo cómo la luz cambiaba de color
sobre los pétalos empapados.
*Van Gogh* se robó un pedazo de cielo gris
y lo llenó de movimiento.
Hasta las nubes parecían respirar.
*Frida* apareció entre las macetas.
Firme.
Hermosa.
Indomable.
Como esas flores que siguen creciendo, aunque el viento intente doblarlas.
 
Y mientras el día avanzaba,
la música comenzó a recorrer los pasillos.
 
*Serrat* acomodó recuerdos sobre las repisas.
*Silvio* llenó los rincones de preguntas.
Y *Sabina…* Sabina convirtió la lluvia en una vieja historia, que daba gusto escuchar otra vez.
 
Entonces comprendí algo, que tal vez la riqueza de una vida no se mide por lo que poseemos.
Tal vez se mide por todas las bellezas que hemos permitido entrar.
Los libros que nos cambiaron.
Las canciones que nos rescataron.
Los cuadros que nos enseñaron a mirar.
Las palabras que llegaron justo cuando más las necesitábamos.
Porque después de tantos años, todos ellos viven aquí.
En mis gestos.
En mi forma de contemplar una flor.
En la manera en que observo el cielo.
En la costumbre de emocionarme todavía,
cuando la lluvia toca las ventanas.
Y mientras terminaba mi café, entendí que nunca he estado solo.
Llevo una pequeña biblioteca en el alma.
Un museo entero en la memoria.
Y una colección de canciones, haciendo guardia junto al corazón.
 
Qué maravilla,
llegar a cierta edad
y descubrir que la vida,
además de años,
también nos regala compañías invisibles.
 
Esa que aparece en las mañanas lluviosas,
se sienta a nuestro lado,
y nos recuerda,
sin decir una sola palabra,
todo lo hermoso que hemos vivido…!


martes, 14 de julio de 2026

Por la senda del haiku

 


 

POR LA SENDA DEL HAIKU

 

 

Entre dos luces:

hechizo de las hayas,

arces y robles.

***

Horas en calma.

Dormitan los helechos

bajo la luna.

***

A medio vuelo,

por la senda del haiku

rondan las aves.

                                               

                        M S Latasa Miranda

 

 

domingo, 28 de junio de 2026

Tankas VII, VIII y IX

 



VII

 

En su vaivén las olas

escriben epitafios

a golpes de tiniebla.

Abril, memoria.

Abril, olvido.

 

*  *  *

VIII

 

Ecos, instantes.

Ecos del mar las olas

como bramidos.

Ebriedad de los pájaros

en el acantilado.

 

*  *  *

IX

 

Se disipan las nubes

barridas por el viento.

En la noche estrellada

cantan los grillos

y las cigarras.

 

                                                     Tankas de sombra y sueño 

                                                           De   Entre palabras          

                                                           M. S. Latasa Miranda

                                                           Editorial Círculo Rojo

 

jueves, 18 de junio de 2026

DIEZ PREGUNTAS A NIETZSCHE

 







DIEZ PREGUNTAS A NIETZSCHE

 

 

1 ¿De veras son nuestras pasiones y afectos la vegetación que cubre la roca desnuda de los hechos?

 

* * *

 

2 ¿No son acaso la alegría y regocijo virtudes que acompañan al optimista?

 

* * *

 

 3 ¿Realmente son los hijos quienes educan a los padres y quienes dan al navío de sus vidas brújula y dirección?

 

* * *

 

 4 ¿Desde cuándo y por qué el mundo que importaba al filósofo debía ser únicamente aparente y no real? ¿Vivía acaso entre ficciones?

 

* * *

 

5  ¿Qué arte como gran estímulo de la existencia nos invita a vivir plenamente?

 

* * *

 

 6 ¿Amor y odio son ciegos o están cegados por la pasión que llevan dentro?

 

* * *

 

 7 ¿No tiene otros fines la humanidad que alcanzar la figura del superhombre, símbolo del racismo, la intransigencia, la crueldad y la opresión?

 

* * *

 

8 ¿De qué depende la ciencia de la vida? ¿Significa acaso que la vida alcanza su verdadera afirmación si es experimentada en su placer y displacer, en su goce y en su dolor, en su fortuna e infortunio?

 

* * *

 

 9 ¿En qué fase de su devenir torna y retorna la razón de ser a su estado primigenio?

 

* * *

 

10 ¿De qué forma o manera la exaltación del mundo, la aceptación integral de la vida puede transformar el dolor en alegría, la lucha en armonía, la crueldad en justicia, la destrucción en amor?

 

 

                                                     M. S. Latasa Miranda

                                                              De Diez preguntas a Nietzsche y otros aforismos.

                                                              Incluido en Entre palabras

                                                              Editorial Círculo Rojo.                                                                                                     

jueves, 28 de mayo de 2026

Sábado, 23 de mayo en Puente la Reina + La poesía en el arte. Recital



    Sábado, 23 de mayo en Puente la Reina






Según lo previsto el pasado jueves, 21 de mayo a las 19 horas en la Biblioteca de Navarra de Pamplona tuvo lugar el recital La poesía en el arte con el acompañamiento musical de Pedro Planillo a la guitarra.

Bajo el epígrafe Arte y diversidad cultural 2026, se ha editado un catálogo reuniendo muestras de pintores, escultores, fotógrafos y poemas referentes a estos trabajos presentados y que actualmente obran expuestos en la mencionada biblioteca, desde el 8 al 30 de mayo

Además de las personas incluidas en el catálogo, el recital estaba abierto a poetas que mantienen una vinculación con alguna de estas disciplinas artísticas. 





 TRÍPTICO DE SUEÑOS Y ESTACIONES

 

                                                                        

                                                               A  P. Díaz

I

    No supimos tu muerte

    ni todas las muertes que descansan contigo.

    Pero fractal, como un asombro,

    se te ahondaba la vida.

 

   Mirábamos un mismo cuadro de sienas amarillos.

   No era invierno y  los árboles

    no parecían  paraguas rotos que lloraran.

   Yo  -asociando quimeras y raíces-

   iba alzando preguntas a los días.

   (Aullaba un mastín blanco a lo lejos

    e ignoraba que el loro de Flaubert supiera algo de Keats)

 

    Es cuerdo lo que escribo,

    pero tal vez  no sea ésta la manera de abrir una sonrisa

    y celebrar el latido de tu voz,

    así como llamándome

      desde la fuerza primigenia de tu nombre

 

      y así como granando versos. Versos altos.

    Tú: pintor y poeta navegando la luz.

 

 

II

Ven. Acércate a esta página

 Sobre los claros de tu memoria no he de sembrar

  un desierto de palabras

  Eras. Sigues siendo en el  recuerdo eterna singladura,

  blancas velas al viento.

 

  Porque colmas de sendas las paredes del estudio

  y  sugiere más que dice la libertad

                                                            de tus trazos,

  junto a la lumbre de tu voz,                                          

  déjame que hoy descubra tu norte,

  ya definitivamente anclado en el azul.

  (Tal vez como el silencio que invocan

  las estrellas  dormidas en mi cauce)

                                                            Tal vez.


III

 

  Y si no importara el tiempo,

  si nada urgiera, si tan sólo esta luz,

  hoy quisiera ascender por la escarpada simetría

 -en su vertiente más próxima al Cromos-

  y averiguar sin prisas en qué límite

  asoma la viveza de la línea de la sangre,

  la tensión del arco roto,

  la tragedia de los pájaros ahogados

 en las manos de niños que sonríen...

 Y detenerme un instante

 junto al gozo del árbol con sus ramas 

 sin olvidar los surcos de las frentes pensativas.

 

 Tras la impronta de las vivas pinceladas,

 palpita la inquietud. Arrecia el aire

 en ventisca de sueños y estaciones...

 Trae memoria de nieve y fatiga de pasos

 en lenta travesía hacia el día que llega.

 

                                                             ...Pero

lejos la negra sombra 

de quienes rompen la noche

y  llenan de estruendo la madrugada.

 

                                              M. S. Latasa Miranda

                                              De Hasta el último horizonte

                                                                    Sahats, Pamplona 2008

 

                          :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

sábado 23 de mayo en Puente la Reina
Nombres, libros, paisajes...

                 


 


jueves, 14 de mayo de 2026

Club de lectura de Aoiz: Los últimos de Páramo



Según lo previsto e indicado en el recordatorio el próximo martes en el club de lectura de Aoiz, comentaremos Los últimos de Páramo.

Este libro de Marisol Artica Zurano (Pamplona, 1978), escritora y periodista navarra, se halla publicado por la editorial Viento Norte (Pontevedra, 2023) Consta de 213 páginas distribuidas en 20 capítulos y un epílogo, además de una última página de agradecimientos.
Es una novela narrada en dos tiempos que trata de la importancia del perdón, de los amores imperfectos que todo lo pueden y de la soledad de nuestros mayores en el mundo rural.
 
Martina y Manuel, una pareja en crisis que busca reencontrarse pasando unas vacaciones en un hotel rural, verán frustrados sus planes cuando, tras perderse y parar en un pueblo abandonado, se quedan sin batería en el coche. Disgustados y enfadados al no poder retomar su viaje, serán acogidos por los únicos habitantes que quedan en Páramo de Rubielos: Dorotea y Pepe, dos octogenarios que no se hablan entre sí, a pesar de habitar en caserones vecinos.
Durante los días siguientes, cada uno de los ancianos comenzará a desvelarles sus vivencias de juventud. Martina y Manuel quedarán fascinados por su enigma y su historia, al tiempo que ellos mismos se verán abocados a enfrentarse a las dolorosas verdades sobre su relación que todavía no han sido capaces de confesarse.