Los organizadores del recital con poetas participantes

EL TIEMPO
DE LOS LIRIOS
El tiempo de los lirios, escrito por Vicente Valero (Ibiza, 1963)
puede considerarse un libro de viajes siguiendo una ruta muy precisa en torno a
la vida de Francisco de Asís (1181-1226) de cuya muerte se cumplen este año
ocho siglos.
La edición
que hemos leído ha sido publicada por la Editorial Periférica (Cáceres, 2024) y
consta de 215 páginas + índice, distribuidas en 15 entradas o capítulos
correspondientes a quince días consecutivos (desde el 28 de marzo al 11 de
abril) que relatan el recorrido de la ruta franciscana.
Y según
obra en la contraportada: En el siglo XIII muchos entendieron que se iniciaba
una nueva era para la humanidad: el llamado tiempo de los lirios, un tiempo
nuevo, lleno de paz y justicia, con una Iglesia renovada y un mundo organizado
en pequeñas comunidades contemplativas. Esa creencia estaba auspiciada por,
entre otras cosas, las enseñanzas y el ejemplo de Francisco de Asís, quien,
según descubre el autor al llegar a la región italiana de la Umbría, sigue muy
ligado a sus paisajes, sus ciudades o su arte. A medida que recorre la comarca
que destaca por su sobriedad: pueblos medievales, mucha piedra y amplios
valles, todo envuelto en un refinado halo místico, nuestro viajero se entrega a
la contemplación de frescos y a desentrañar los misterios del santo de Asís a
través de la huella que el fraile y la propia región dejaron en la obra de
artistas de todas las épocas, desde los pintores del primer Renacimiento en
especial el enigmático Giovanni di Pietro, Lo Spagna hasta autores como Goethe,
Montaigne, lord Byron, Hermann Hesse, Simone Weil, Chesterton, Saramago, Franz
Liszt o Pasolini. Emparentado con los cínicos e inspiración para los
movimientos utópicos de todo tiempo y lugar, aquel joven e iluminado Francisco
despreciaba el dinero y practicaba la pobreza voluntaria y la predicación para
advertir a una sociedad y a una Iglesia contaminadas por el afán de riquezas,
así como para encontrar el viejo y casi olvidado camino de la sabiduría o de la
salvación. Como si hubiera vislumbrado y comprendido el futuro, se opuso con
determinación al imparable curso económico y moral de la Historia, de ahí que
sea una figura constantemente revisitada.
Tirando de diversos hilos, con un estilo ameno y
una prosa nítida y elegante, Valero capta el encanto de una región fértil e
inquieta, en el plano espiritual y en el artístico, a la que tanto debe la
cultura europea.
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