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lunes, 11 de mayo de 2020
martes, 21 de abril de 2020
Despedidas y agradecimiento
Debido al estado de alarma propiciado por el
COVID-19, se agradece la apertura y disponibilidad de espacios virtuales donde
poder despedir a nuestros seres queridos. Como
esta página web habilitada desde el Ayuntamiento para tal efecto.
http://www.agoitz.eus/general/despedidas/
También Charo Fuentes en la entrada
correspondiente al miércoles 15 de abril en su blog http://fueronuntiempo.blogspot.com/ decía
lo siguiente:
La escritora y amiga Socorro
Latasa Miranda me manda un whatsapp con la noticia de la muerte de su madre,
María Ángeles Miranda Abaurrea. Junto con la noticia, su poema de despedida. Si
la muerte de una madre es especialmente dolorosa y deja una gran parte de
nuestra vida sin referencias, en estas circunstancias no poder despedirse
sujetando su mano es especialmente traumática. Junto con mi sentimiento,
acompaño a Socorro y su familia y subo el poema al blog
CANCIÓN PARA MI MADRE
Cansada ya la luz en los
ojos de mi madre,
brilla la sencillez en sus
manos.
Y le crecen las alas a su
nombre cada día.
Cada día sigo la senda de
su verbo claro.
Ama,
Dile a tu corazón que no se
canse de latir.
Sobre los surcos de tu
frente saludo al sol
cada mañana.
Ya sé que algunas veces
Preguntarías a Kant
cómo sentir sin trabas el
aliento de vida
cuando somos un vaho de
muerte.
Y sé también que amasas en
silencio
un pan de verdades menudas.
Compartiremos el aire.
Y encuéntrame en tus ojos cuando
busques.
Yo cruzaré el jardín.
Espérame.
Espérame cada día aunque
sea en el azul
De un verso triste.
Que la tierra le sea leve y
que descanse en paz, que la lleven los ángeles sus tocayos a Dios.
Si hoy me pusiera lírica y
quisiera hacer literatura, diría que el caballo bayo y su jinete - la muerte-
acechan, aunque estén las calles desiertas. Pero me temo que la realidad es
prosaica y poco dada a imágenes y metáforas que no sea el dolor que traspasa
las paredes de los hospitales y que no podemos ver desde nuestras casas
aisladas. Sentimos el color y el olor del dolor, aunque hoy nosotros estemos a
salvo todavía. Tendríamos que hablar de test, de camillas, de respiradores, de
UCIS, de nombres conocidos y desconocidos que pueblan cada día las esquelas de
todos los periódicos de España, de ruedas de prensa tediosas e inoperantes. Uno
a uno caen a nuestro lado nombres y más nombres, muertos sin despedidas,
médicos abnegados y sin embargo heridos, ancianos, policías, enfermeras,
amigos. Los muertos tienen nombre y lágrimas que lloran porque los anónimos
números de estadística tienen lazos que corta la muerte, hijos y nietos
conmocionados por la angustia.
Salimos a las ocho a la
ventana para aplaudir a todos los que siguen sanando, trabajando, vendiéndonos el
pan , la fruta, trasportando, limpiando, protegiéndonos. Salimos a aplaudirles
con las manos, con los cantos, con guitarras, yo con la pandereta navideña que
en mi despiste no había recogido Y
recordamos con el batir de palmas
largo también a los buenos amigos que no pudieron superarlo. Nuestro corazón
llora por ellos
La poeta y compañera de Naturaleza Versal,
Cristina Liso me enviaba su poema. Y en estos días tan especiales se agradece su visión esperanzada.
ATAÚDES
No temáis, no estáis solos,
venimos hasta aquí desde la
tierra.
Vivimos cada nuevo
amanecer,
y hemos sido bañados
en cada primavera,
en inviernos de nieves
silenciosas.
La lluvia nos dio su
frescura,
redondo y lento el tiempo
traspasó nuestra piel.
No temáis, no estáis solos
en esta hilera de anónimas
muertes.
Escuchad nuestro latido.
Todo está preparado,
será la tierra verde lecho
con coronas de flores
y lámparas de estrellas.
Las rosas nacerán
en vuestras manos.
Todo se convertirá en canto
ante vuestra muda presencia
y juntos creceremos, de
nuevo, hacia el cielo.
Cristina
Liso
Y Juanjo Ventana que conoce la versión
cantada de “Canción para mi madre,” poema incluido en Hasta el último
horizonte (2008) y que participó en su interpretación cuando
llevamos a cabo la presentación en la Casa de Cultura de Aoiz, también con sus
acordes nos ha acompañando en su
despedida y enviado este poema.
Notas ciegas
con origen y destino.
Palabras
mudas
que dicen, que hablan.
Sonidos.
Sonidos
certeros,
con sentido, sentimiento.
Un
abrazo, un lo siento
para un adiós que es hasta
luego.
Juanjo Ventana
Y ante las numerosas muestras de condolencia y afecto en estos días tan complicados, quiero expresar mi agradecimiento, deseando salud y ánimo. Muchas gracias.
Foto tomada en exposición de Artica |
COMO PALABRAS
AL FILO DEL SOLSTICIO
A José Ulibarrena Arellano
Salud. Salud al hombre
que
esculpe, talla y fibra la belleza.
Con
geometría audaz y regocijo de formas,
desde su
Val de Ollo ríe el genio sus travesuras.
Hace un
guiño al asombro,
moldea la
materia, ulibarrena el espacio,
se afirma
en cada trazo y lo arellana.
En su casa museo celebra su presencia
la noble
arquitectura.
Y el roble,
la madera,
la arcilla,
el barro, el bronce,
la rueda y
los aperos...
Y saben de
él sus herramientas.
Saben de su
tacto, de su avidez al arte
y del gozo
de crear
la
espátula, el buril, la gubia y los pinceles.
Leal a sus ancestros
desfilan
por sus obras los signos de una estirpe:
Riman con
su natural manera de ser entre las cosas.
Y nos llega
su voz de empírico poeta.
Desde su Val de Ollo
convoca una
progenie que nombra y adjetiva.
Vital, al
alba singla su andadura
y al son de
sendas y raíces halla
el ritmo de
sus pasos.
Salud.
Salud al hombre
que templa
su ser fibrando la belleza.
Y conoce ya
la euritmia de la llama,
del arte y
de la vida.
Autora : María
Socorro Latasa Miranda
De Hasta el último horizonte. (2008)
lunes, 6 de abril de 2020
sábado, 21 de marzo de 2020
jueves, 19 de marzo de 2020
viernes, 28 de febrero de 2020
Homenaje a Mercedes Viñuela
Como estaba previsto, el
miércoles 12 de febrero pudimos asistir al homenaje lírico que los amigos y
colegas del Ateneo Navarro y Grupo de Poesía Ángel Urrutia ofrecieron a la también
poeta Mercedes Viñuela (Madrid, 1929)
Con sus 90 años cumplidos en diciembre, la homenajeada entregó un
cuadro de flores como recuerdo. Ella sigue escribiendo. Tiene en su haber
numerosos galardones, el más reciente obtenido en el mes de junio con motivo
del XXVIII Certamen Literario de Personas Mayores.
Autora de publicación tardía, la edición de su primer libro Mi vida
como un río tuvo lugar
en 2006. En 2015 vio la luz su segundo poemario Versos de mi otoño.
Unos veinte poetas dieron lectura a algunos de los poemas predilectos
de Mercedes -sin olvidar a Federico García Lorca y Rafael Alberti- así como a
los textos preparados para la ocasión glosando la personalidad de
Mercedes, donde no faltaron
sonetos ni romances.
Ella misma
quiso recordar su Niña de luz, incluido en
su primer poemario.
NIÑA DE LUZ
A esa niña de
luz, como una estrella,
si la puedo
alcanzar, me iré con ella.
Esa niña es mi
luz, mi fantasía;
si me quisiese
a mí, no sé qué haría.
La quiero tanto
que se encierra
en mi piel a cal y canto.
Esa niña es
dolor, es mi quebranto.
Por amarla yo
así, bebo su llanto.
Si su mirada
azul me traspasara,
si la luz de
sus ojos me cegara...
Esa niña, de
olor a primavera,
que me deja
adorarla hasta que muera.
Finalmente añado el acróstico correspondiente a Febrero. La piedra natalicia correspondiente a este segundo mes sería amatista.
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Texto de Al azar de los nombres |
sábado, 1 de febrero de 2020
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