
Este poema dedicado al mes de septiembre es un acróstico incluido en el libro Al azar de los nombres.
Los acrósticos son composiciones poéticas constituidas por versos cuyas letras iniciales forman un vocablo o palabra. Palabra que coincide en este caso con el título del texto.
No deja de
ser curiosa la asociación de algunas gemas y piedras preciosas con los meses
del año. Desde la antigüedad se han atribuido cualidades especiales debido a su belleza, escasez y
durabilidad.
En la presentación correspondiente a los meses del año se proyectaron las imágenes
correspondientes a estas piedras natalicias, acompañando a su estructura cristalina alguna de
las características que supuestamente se les atribuye.
El zafiro es una gema preciosa, en su variedad transparente
y azul procede del mineral corindón (compuesto de óxido de aluminio, de gran
dureza, que cristaliza en el sistema hexagonal). El rubí es una variedad roja
con calidad de gema del corindón. Aunque muchas veces se aplica el término zafiro para variedades de corindón de
todos los demás colores, el zafiro auténtico es azul intenso, siendo el mejor
matiz un azul aciano llamado azul de Cachemir.
Los distintos colores y tonalidades del topacio se deben a pequeñas
cantidades de impurezas, como cromo, hierro o titanio en el óxido de aluminio,
componente principal del mineral.
Se encuentran zafiros excelentes en los depósitos
aluviales de arena y grava en Sri Lanka, Tailandia, India, Afganistán, China,
los montes Urales y otros lugares de la antigua Unión Soviética, y Queensland
en Australia. Los zafiros, como los rubíes, se usan en partes móviles de
relojes y en dispositivos científicos.